Cómo favorecer el juego libre en casa

Ahora que acaban de comenzar las vacaciones de verano muchos padres se ponen nerviosos pensando que van a tener que pasar el tiempo ideando algún juego con sus hijos. Jugar con ellos no es una obligación, es algo que tiene que apetecernos, si no, no tiene sentido hacerlo.

Dicho esto, hay algo que os queremos comentar respecto a jugar con nuestros hijos. Generalmente, cuando lo hacemos, estamos pasando un buen rato pero probablemente, con toda nuestra buena intención y sin saberlo, estamos coartando su creatividad natural.

Además, tendemos a convertirnos en los líderes del juego, algo que le hace un flaco favor a los pequeños, pues son ellos los que pueden utilizarlo como herramienta para sacar toda la creatividad, la imaginación y la magia que tienen dentro (que el entorno, la exposición excesiva a los medios audiovisuales o la sobre protección, entre otras, van minando).

juego libre waldorf en el jardín de escuela Allegra

El juego libre es una de las piezas fundamentales en el modelo pedagógico Waldorf, precisamente porque permite al niño utilizar toda su inventiva de una manera útil y enriquecedora. En este post queremos transmitiros algunos consejos con los que podéis favorecer el desarrollo de ese juego libre y animaros a ponerlos en práctica si tenéis la oportunidad:

  1. Estar presente: el juego libre no significa que el niño esté ignorado, podemos estar acompañándole, por ejemplo, sentados cerca de él mientras leemos, ordenamos el salón, tendemos la colada o preparamos la cena.

 

  1. Cuando nos diga que “se aburre”, animarle a que busque alternativas, sin proponérselas nosotros. Es mejor decir “ya veo que estás aburrido”, “seguro que se te ocurre algo para no estar aburrido” a “¿qué te parece si juegas con los bloques de construcción?”, pues en este caso, estamos resolviéndoles la situación en lugar de dejarles que se enfrenten a ella. No hay nada mejor para fomentar la creatividad de un niño que el aburrimiento, pues lleva a la necesidad de plantear soluciones.

 

  1. Poner a su alcance varios juegos y juguetes bien ordenados y presentados en lugar de un gran número de cosas revueltas. En este post os contábamos cómo podemos establecer cinco áreas o zonas de juego que, además, son válidas durante su infancia, pues según crecen, utilizarán los recursos de diferentes maneras.

 

  1. Si jugamos con ellos, no dirigir el juego, dejar que sean los niños los que decidan cómo quieren jugar a los juegos que ellos mismos propongan.

 

Que el niño juegue solo no debe preocuparnos, al contrario, son momentos preciosos de jugar por jugar en los que representará el día a día e inventará sus propias historias.

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