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El pasado día 18 tuvimos la suerte de contar en nuestra Escuela de Padres Allegra con Sagrario de la Peña de la Plaza, enfermera con más de 20 años de trayectoria a sus espaldas y especializa en enfermería antroposófica.

Sagrario nos indicó varias pautas que ayudan a pequeños (y grandes) a sentirnos mejor durante los procesos de enfermedad. Aunque según nos decía, tan importante como el remedio, es la manera en la que acogemos y cuidamos a nuestros hijos, pareja, amigos… cuando no se encuentran bien: “los sentimientos positivos como el valor, la emoción, la confianza y el amor estimulan el sistema inmunológico, mientras que el estrés, el enfado, el miedo, la apatía y la depresión lo debilitan.”

Es complicado resumir en un post lo que aprendimos, pero intentaremos compartir con vosotros algunos de los aspectos más relevantes:

Sobre la fiebre:

La fiebre es una reacción sumamente eficaz del cuerpo para superar enfermedades y lograr una salud más estable. En niños se considera a partir de los 38º, con fiebre hasta 40º no es recomendable administrar antitérmicos, como paracetamol o ibuprofeno.

Al subir la fiebre, los niños se sienten mal y fácilmente vomitan, suelen tener dolor de cabeza, en las extremidades y a veces en todo el cuerpo. Estos dolores remiten cuando la fiebre llega a su punto álgido, por lo que no hay que obligarles a comer y solo se les dará infusión caliente si la piden.

Algunas medidas que podemos utilizar para que nuestros hijos se encuentren mejor:

  • Si la piel en las extremidades está fría, sobre todo en las pantorrillas, con temperatura de 38’5º, podemos aplicar envolturas calientes en las muñecas con esencia de árnica, abrigar al niño si tiene escalofríos y ofrecerle alguna infusión para beber a sorbitos.
  • Si la piel está caliente hasta las pantorrillas y la temperatura es mayor de 39º se recomiendan envolturas de pierna o pantorrilla con limón.
  • En fiebres que superan los 40º, si la piel está todavía fría y hay convulsiones febriles, debemos llevar al niño rápidamente a Urgencias.
  • En caso de convulsiones febriles y piel ardiente, envolverle en una toalla de baño húmeda a temperatura ambiente.

 

Problemas respiratorios: infecciones catarrales.

El inicio de las infecciones casi siempre va acompañado de inflamación y mucosidades en los senos, oídos, faringe, ganglios linfáticos (amígdalas). También se produce inflamación en la zona de la tráquea, bronquios, afonías, tos y fiebre.

Estas infecciones catarrales remiten a los pocos días sin tratamiento alguno y sin dejar secuelas. Un niño sano puede superar por sí mismo estas infecciones, pues, en la mayoría de los casos, se trata de una respuesta de su organismo a una vivencia que le sobrepasa. Por eso, Sagrario recomienda que no se repriman los síntomas con medicamentos, sino que se acompañe al niño en el curso de la enfermedad, brindando alivio.

Cómo podemos ayudarle:

  • Aire fresco y humidificadores, en caso necesario.
  • Esencia de eucalipto en un paño o plato cerca de la calefacción.
  • Inhalaciones de vapor en caso de resfriado.
  • Envoltura de pecho con aceites esenciales de lavanda al 10% o malva diluidos en aceite vegetal.
  • Compresas o suaves masajes con aceites esenciales sobre el tronco
  • Si el niño siente frío, mantenerlo abrigado y darle una infusión, para ayudarle a que sude mucho.
  • Es mejor que los niños enfermos duerman mucho, evitar lo que les produzca excitación.

Dolor de oídos.

En los niños pequeños se reconoce el dolor de oído por el gesto de rechazo cuando se presiona el cartílago. Si éste se frota repetidas veces la zona de la oreja, puede deberse más bien a molestias en la boca. La otitis media es una afección que sólo en casos excepcionales requiere un tratamiento con antibióticos.

El tratamiento que podemos aplicar es poner unos saquitos de tela rellenos de cebolla. La cebolla la cortamos en trocitos y aplastamos presionando sobre ella con un vaso de cristal, la metemos dentro del saquito; después, fijamos el saquito al oído con una envoltura, diadema o un gorrito de lana.

Como os decía al principio, éste es un brevísimo resumen de lo que estuvimos escuchando y practicando; la verdad es que pasamos una tarde muy interesante, tanto los padres como las maestras de nuestra escuela Allegra. Si queréis contactar con Sagrario para saber un poquito más sobre estos tratamientos, la encontraréis en este mail: sagrariopenna@gmail.com

 

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